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Llega a Veracruz “Fuego Olímpico” conmemorativo de México 1968

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14 de Septiembre 2018
En esta ocasión el Buque Escuela Cuauhtemoc, realizó parte del recorrido que en 1968, realizará el Buque Cañonero “ARM Durango” de la Secretaria de Marina, cuando transportó el fuego olímpico desde Grecia

Después de navegar mil 576 kilómetros, 112 horas y cinco días, el Buque Escuela Cuauhtémoc; buque insignia de la Armada de Mexico; arribó al Puerto de Veracruz procedente de la Habana, Cuba, donde la tripulación recibió el “Fuego Olímpico” conmemorativo a los 50 años de los Juegos Olímpicos celebrados en México en 1968.

En esta ocasión el Buque Escuela Cuauhtemoc, realizó parte del recorrido que en 1968, realizará el Buque Cañonero “ARM Durango” de la Secretaria de Marina, cuando transportó el fuego olímpico desde Grecia, y siguió simbólicamente la ruta marina de Cristóbal Colón del puerto de Palos a San Salvador, en su trayecto al Puerto de Veracruz.

En el trayecto del puerto de La Habana, Cuba, al puerto de Veracruz, el fuego olímpico se mantuvo encendido en el interior de una lámpara de seguridad, tuvo como centinelas las 24 horas del día a los Cadetes de la Heroica Escuela Naval Militar, quienes lo resguardaron en todo momento a bordo del buque.

La Secretaria de Marina – Armada de Mexico; informó que desde que zarpó el Embajador y Caballero de los Mares; del puerto cubano, se izaron y cazaron las 23 velas del buque, por lo que la navegación se realizó a vela hasta aguas del Golfo de México, aprovechando que el viento en el Caribe se mantuvo a una velocidad de 12 nudos (22 Km/h) desarrollando una velocidad de 6 nudos (11 Km/hr).

Una vez llegando a la bocana del Puerto de Veracruz, el Capitan Rafael Antonio Lagunes Arteaga, comandante del velero, tomó la antorcha olímpica y la entregó al Sr Sergio Castellanos Ruelas, primer nadador relevista de 1968, quien bajó por la “Escala Real” y entregó la antorcha olímpica al Capitán de Corbeta José Antonio Rivera Jaxiola, quien nado por las aguas del puerto entregando la antorcha a otro relevista, en total fueron ocho relevistas que a nado llegaron al Malecón donde se entrego al señor Eduardo Moreno Loyo de 72 años de edad quien en 1968, inició el recorrido por calles del Puerto de Veracruz.

Una vez terminado el recorrido en las calles del puerto, la antorcha olímpica se entregó a Horacio de la Vega, director del Instituto Nacional del Deporte quien entregó al señor Carlos Díaz Vega, portando el mismo uniforme de hace cinco décadas, y que ha al igual que en 1968 encendió el pebetero olímpico, ubicado frente al museo “El Faro” a los pies de la estatua de Venustiano Carranza.

En el evento la medallista olímpica (1968) María Teresa Ramirez, recordó cómo llegó por primera vez a un país de Americas latina el fuego olímpico, convirtiendo al Puerto de Veracruz en la puerta de entrada del olímpismo, a Mexico Y como desde Veracruz por carretera llegó hasta la Ciudad de México al estadio Olímpico de Ciudad Universitaria.

En la ceremonia el Almirante Fernando Arturo Castañón Zamacona, Comandante de la Primera Región Naval, y el presidente municipal de Veracruz Fernando Yunez, entregó reconocimientos a los deportistas que en 1968, recorrieron las aguas y las calles del puerto.

Al final de la ceremonia con 50 años más Carlos Díaz Vega, deportista del 68, aseguró que recordar esta histórica actividad es revivir la emoción de las primeras olimpiadas en Mexico y dijo:

“Me siento muy orgulloso de haber portado el fuego olímpico por segunda ocasión en mi vida recordar es vivir”

Hace 50 años en los Juegos Olímpicos de 1968, el fuego olímpico se dividió en tres antorchas: una para ser conducida vía aérea a la subsede de Acapulco, donde se veló la noche del 12 de octubre (al día siguiente tres esquiadores la trasladaron por mar al Club de Yates donde ardió durante los Juegos); otra, al Museo Nacional de Antropología e Historia, al que se consideró principal escenario del Programa Cultural; y otra al estadio central de los Juegos en Ciudad Universitaria.

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